El tamaño de las ratas podría echar luz sobre el destino del extinto ‘hobbit’ humano (FOTOS)

En la isla indonesia de Flores está ubicada la cueva de piedra caliza de Liang Bua, conocida como la ‘cueva hobbit’, debido a que allí se descubrió en 2003 al extinto y diminuto Homo floresiensis. Algunos científicos rebautizaron al lugar como la ‘cueva de las ratas’, por la gran cantidad de huesos de roedores que allí encontraron, unos animales que podrían tener la clave para conocer el destino de ese pariente de los humanos de pequeño tamaño.

Tras analizar más de 12.000 huesos de ratas, los investigadores llegaron a la conclusión de que el entorno del Homo floresiensis pasó hace 60.000 años de ser un hábitat abierto, compuesto por pastizales, a otro de bosques más cerrado. Sobre esa misma época fue que el ‘hobbit’empezó a abandonar la cueva, detalla su estudio, publicado en el Journal of Human Evolution.

Changes in rat size reveal habitat of ‘Hobbit’ hominin https://t.co/adnZjcaMo3pic.twitter.com/xMVMY4nI9j

— Zyite (@ZyiteGadgets) 14 de marzo de 2019

“Hace 60.000 años es el momento exacto en el que empezó a menguar la presencia de los ‘hobbits’, antes de desaparecer del todo del lugar”, explicó Wahyu Saptomo, director de conservación y arqueometría del Centro Nacional de Investigación Arqueológica de Indonesia.

Pese a que el Homo floresiensis convivió con criaturas como cigüeñas gigantes, parientes de elefantes del tamaño de vacas y dragones de Komodo primitivos, los animales que más abundaban en la cueva eran las ratas, que alcanzaban hasta cinco tamaños. A esta especie pertenecen cerca del 80 % de los huesos identificados en el lugar.

En ese sentido, Elizabeth Grace Veatch, de la Universidad de Emory (EE.UU.), afirmó: “Nuestro estudio es el primero que conocemos que usa los huesos de las patas de las ratas para interpretar el cambio ecológico a través del tiempo y proporciona nuevas pruebas sobre el medio ambiente local durante la época del Homo floresiensis”.

Los investigadores determinaron que el cambio a un hábitat más cerrado provocó que las ratas de tamaño medio dieran paso a otras más chicas, que se adaptaban mejor al nuevo entorno.

Estos cambios y la búsqueda de ambientes más espaciosos son los que hicieron a los investigadores estimar que los ‘hobbits’ no se extinguieron en el momento del cambio de hábitat, sino que “podrían haberse trasladado a partes más hospitalarias de la isla”, en las que incluso podrían haber entrado en contacto con el Homo sapiens, que llegó a la isla de Flores hace unos 46.000 años.

Achmad Ibrahim / AP

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